viernes, 4 de enero de 2013

UN NUEVO COMIENZO


                                                   


Al levantarse se sintió capaz. Hoy es el día.
 Alguna vez hay que sacar la cabeza, atreverse.
 Mejor no ponerse a pensar ni en los pros ni en los contras.
 Cerrar los ojos a la realidad y cumplir un deseo.
¿Cuántas personas viven toda su vida sin atreverse a dar algún paso importante?
 Ella no quería ser una de ellas, ya bastantes años se había aclimatado a su propia vida;
era hora del cambio, de hacer lo que le dictaba su corazón, lo que realmente quería y tanto tiempo se había estado ocultando.
  Ya no quería perder más tiempo, una vez tomada la decisión ya no habría marcha atrás, a partir de ahora tocaba vivir su vida, sus anhelos.
 No pensaba despedirse de nada ni de nadie, no quería oir reproches, no tenía intención de  recapacitar, las cosas mejor así, en caliente.
 Se vistió a toda prisa; metió algunas prendas en una maleta, guardó en ella algunas fotos y un par de libros, la cerró sin más miramientos, se puso el abrigo y se dispuso a salir por la puerta. Giró sobres sus talones y echó una última mirada a la que había sido su casa durante tantos años, allí dejaba llantos, risas y sueños que hasta ahora no pudieron ser.
 Cerró de un portazo, cogió la maleta y bajó las escaleras camino al portal.
 Tiró del picaporte y se encontró de bruces con un niño de corta edad, rubio como ella y con su mismo color de ojos.
 El pequeño sonrió, se cogió de su mano y preguntó:
    - ¿ Dónde vas, mamá ?
 Bajando sus ojos, contestó:
    - A casa... contigo, mi amor.

jueves, 3 de enero de 2013

DESNUDEZ




Aquí estoy, desnuda en cuerpo y alma.
Delante de ti, para ofrecerme por entero.
Mis serenos ojos para que sean tu antorcha.
Mis oídos dispuestos a escuchar tus susurros.
Mi sonora risa para que te ilumine el día.
Mi cálida voz para mecerte en calma.
Mi piel para abrigarte en un suave abrazo.
Mis manos abiertas para trabajar a tu lado.
Mis fuertes brazos para protegerte.
Mis ágiles piernas para correr contigo.
Mis pies descalzos para soportar tu peso.
Mi corazón, tu motor.
Mi intuición, tu vida.
Mi amor, tu alma.

miércoles, 2 de enero de 2013

OÍDOS PARPADEANTES SIN LUNAS




Esperar noticias, aguardar acontecimientos,
paciente en un compás de espera que no tiene fin.
Pasar de días y de noches,
madrugadas amargas y tardes frías.
Confiar en novedades que no acontecen.
Ni una llamada, ningún mensaje,
ningún acercamiento por su parte…
Y ella está cansada de dar señales,
harta de aproximarse,
de sonreír, de hablar palabras bonitas.
Fatigada de una lucha donde parece que solo ella pelea,
de un combate perdido de antemano,
en un campo de batalla donde únicamente habita ella…
donde sus voces chocan y las devuelve el eco.
Una lucha sin cuartel y sin descanso
sin recibir nada a cambio,
ni bueno ni malo,
ninguna respuesta, ningún engaño.
Ni un pequeño atisbo de confianza,
no se puede tener certidumbre del que calla.
Ya sabe que la insistencia no sirve de nada.
Y tampoco la indiferencia,
porque… no responde a nada…
Ni si ni no…
“Te quise, te quiero…”
Pero… ¿por qué se esconde y no da la cara?
Preciosas palabras que hay que demostrar
con actos, con caricias, con hombría…
Sal, mírala de frente,
bésala en la cara,
arranca sus dudas,
di lo que sientes,
sonríe como haces siempre,
pero sé coherente
con lo que dices y con lo que callas…

domingo, 30 de diciembre de 2012

SIN SOLES NI NORTE


Un bosque sombrío.
Hojas secas en el suelo
sobre la húmeda tierra,
humedad que va calando en ellas…
Pisadas lentas acompasadas con el latido de su corazón…
Crujir de hojas, murmullo del viento…
Con sus frías manos levanta el cuello de su abrigo
Camina sin prisa, impregnándose del aroma del aire,
observando las desnudas ramas de los árboles,
con el oído dispuesto a percibir cualquier sonido…
un chasquido bajo sus pies, el piar de algún solitario pájaro…
Con un amargo sabor en la boca…
El viento aúlla cual desolado dolor sintiera.
El peso de su cuerpo hunde sus pies en cada pisada.
Un hilo de agua brota entre la tierra y las caídas hojas…
Acelera el paso casi sin darse cuenta,
tropieza, cae…da con sus rodillas en tierra.
Clava sus manos en el frío y húmedo manto que se extiende bajo su cuerpo,
viscosa tierra pegada en sus palmas…
Heladas gotas salpican su cuerpo,
se estrellan contra el suelo,
resbalan por su piel erizando su espalda…
Levanta la cabeza, alza su mirada al cubierto cielo,
todo es gris, todo en silencio,
el viento ya no se queja,
tintinear de perlas de agua…
Un sabor salado sorprende sus labios,
unas atrevidas lágrimas se derraman por sus mejillas…
Moja la lluvia, calan las lágrimas…
Llueve y llora.
Agoniza y llueve.
De nuevo grita el viento…
Tapa sus oídos, desata su boca, desanuda la rabia…
Se unen el viento, su voz y el agua…
El bosque se estremece ante tan desgarrador lamento…


DESEO AL VIENTO


A un día de terminar el año
no quiero ponerme a hacer balance,
no hace falta, nunca antes lo hice;
sin embargo me gustaría cerrar los ojos
y lanzar por los aires un íntimo deseo,
para ver si de esta forma se cumple;
escondiéndolo en mi corazón no ha surtido efecto,
veremos si hay más suerte…






Deseo ver su sonrisa todos, todos los días.
Quiero escuchar su fluida conversación.
Necesito ese beso de vez en cuando…
Espero oir sus pisadas a diario.
Saber que está.

No quiero volver a sentir miedo.
No deseo que siga revoloteando la incertidumbre.
Ni tener el corazón en un puño.
Quiero que desaparezca el temor a perder.
No quiero estar detrás de la puerta,
ni andar de puntillas.
Ni recoger sus migajas ni sus despojos,
no quiero salir corriendo…
ni quedarme sentada tampoco…

Espero estar más sosegada,
más firme, igual de atenta,
menos perdida…

Y menos perdido él…

jueves, 27 de diciembre de 2012

DUELE…



No hace falta tener un ojo morado,
no hace falta que te brote sangre del labio,
ni tener señalados tus dedos.
Duele lo mismo aunque no tenga marcas.
Duele el cuerpo y duele el alma.
Duele el quererte y el soportar tu furia.
No miras, no ves, te ciegas, te ciega…
No eres tú, te transformas, te transforma…
Y eso duele…
Entonces es fácil aborrecerte,
temerte y desfallecer.
Solo queda callar y llorar.
Llorar y sufrir.
Sufrir y amar.
Amar y perdonar…

jueves, 20 de diciembre de 2012

PEQUEÑAS HERIDAS









Cuando te sorprendo en alguna mentira
un dolor lacerante sacude mi corazón.
Un pequeño engaño sobre algo que sabes que me molesta,
una impotencia brutal por no saber hacer que lo comprendas,
una rabia infinita por tu falta de verdad y por la poca importancia que lo das.
Y aquí no hace falta poner las cartas sobre la mesa,
de sobra están puestas,
está todo dicho y  haces el cargo de conciencia…
Pero a la que me doy la vuelta…
Se te olvida, lo ignoras
y clavas sobre mí una daga bien afilada
que va arañando mi corazón
y va dejando herida…