martes, 2 de julio de 2019
jueves, 6 de junio de 2019
Perdida entre blancos y negros, entre cuadros, espirales, líneas o círculos, perdida, al fin y al cabo, en la inmensidad de este terreno escarpado y pedregoso, donde cada golpe que recibes lleva un nombre, cada paliza parece haber sido merecida, y donde, cada vez que brillas, se cierne la noche más oscura.
domingo, 2 de junio de 2019
Reviviendo
Me recuerdo, con una sonrisa en los labios, desabrochando los botones de tu camisa azul después de que tú hubieses quitado el vestido que cubría mi cuerpo.
Puedo gozar nuevamente, esta vez desde el recuerdo, nuestros besos y caricias descubriendo nuestros cuerpos, y escucho otra vez esa música de fondo, yo hubiese elegido otra, mientras nuestros cuerpos gozaban entre susurros y ahogados gemidos.
Veo de nuevo, en el techo, tu cuerpo desnudo cubriendo el mío, y la ropa interior de ambos tirada en el suelo.
Puedo gozar nuevamente, esta vez desde el recuerdo, nuestros besos y caricias descubriendo nuestros cuerpos, y escucho otra vez esa música de fondo, yo hubiese elegido otra, mientras nuestros cuerpos gozaban entre susurros y ahogados gemidos.
Veo de nuevo, en el techo, tu cuerpo desnudo cubriendo el mío, y la ropa interior de ambos tirada en el suelo.
lunes, 27 de mayo de 2019
Habitación abierta
Traspaso el umbral de la puerta que define el límite entre lo moral y el vicio, la fantasía, el todo vale, la desvergüenza y el placer, donde los cuerpos son receptores de caricias y no importa el nombre ni la edad de nadie.
Traspaso, por enésima vez, la línea que me lleva a mi libertad, donde no tengo que aparentar ni fingir, tampoco dar explicaciones.
Salto al vacío de miradas llenas de deseo, de manos ávidas, de susurros que caldean el ambiente.
Me entrego a la lujuria de lenguas tan extrañas como deseadas, disfruto de los roces, de las delicias que voy palpando, hasta que todas mis terminaciones nerviosas me piden mucho más, y me desato, tirando mi identidad por la ventana, dispuesta a vivir para gozar...
viernes, 24 de mayo de 2019
Deseos
Bajo las ramas del árbol, refugiados del tórrido sol de la tarde, charlando, nos pusimos de frente para vernos bien y acabar de reconocer nuestros rostros; en un instante impreciso los dos nos aproximamos al otro, mirándonos a los ojos, sintiendo el temblor del deseo, y sin habernos puesto de acuerdo, sonriendo, nos acercamos un poquito más hasta que nuestros cuerpos se abrazaron y nuestros labios se encontraron, y comenzó a desatarse la pasión...
miércoles, 22 de mayo de 2019
miércoles, 16 de septiembre de 2015
Toro de la vega
Solo te he visto a través de unas terribles imágenes, solo
he visto tu belleza y tus ojos con una pantalla interponiéndose entre tú y yo.
Aún así no puedo evitar amarte, zaíno negro azabache, con
manchas blancas o castañito; da lo mismo tu piel, da lo mismo el año que sea,
da lo mismo el “valiente” al que vitoreen, da lo mismo…
Lo único que me esperanza es que los que van allí a
protegerte son, en su mayoría, jóvenes, el futuro de esta España anclada en el
medievo; aunque también lo son los que te matan.
Una lucha, dicen, ¿una lucha contra quién? me pregunto, si
tú estás mareado, perdido, nervioso, aterrado…si no peleas, solo lo hacen ellos
¿contra quién?
Una tradición medieval, y allí se quedó esta España
profunda, allí se quedó en tantas cosas; los mismos ritos religiosos, los mismos
“pecados y pecadores”, los mismos buenos, (los que más juzgan, más ofenden, más
daño hacen y más matan). Como se puede ir a cazar-asesinar conejos o jabalíes,
o lo que sea, que campan en libertad, y después ir a misa a juzgar a los demás.
Y tu primer compañero, aquel
que no conocimos, fue dado muerte en aquella época medieval por señores que
encontraron diversión en matar a un semejante tuyo, y así año tras año, aunque
hayan pasado tantos, siguen enorgulleciéndose de hacerlo.
Disfrutan con el sonido que
producen al rasgar tu carne, disfrutan con tu llanto callado, con el olor de tu
sangre, con tu berrido de dolor, con darte muerte, y dicen que no torturan, que
no son asesinos, pues que me digan que palabra define mejor a esos que insultan,
gritan, amenazan y apedrean a humanos que os quieren proteger, a aquellos que
con sus caballos pisotean al personal, a aquellos que sin previo aviso te
sueltan sin importarles un comino si hay gente pacífica, incluso atada para
defenderte, y reporteros trabajando y cumpliendo su labor, esa labor que
arrebatan por medio de amenazas, y no dejan que se cumpla.
Lo que sí dejan que se
cumpla es tu ejecución a sangre fría, la de tus verdugos, que derraman la tuya
gratuitamente.
Declarada fiesta de interés
turístico nacional, aborrecida aquí y allende de nuestras fronteras por tantos.
No puedo dejar de amarte,
toro de la vega, no puedo olvidar tus negros ojos.
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