martes, 12 de febrero de 2013

QUIMERA DE SOLES




Tejiendo sueños.
Guardándolos en el embozo de la cama.
Ocultándolos de curiosas miradas.
Trenzando anhelos.
Cautiva en su propia casa.
Prisionera de sus recuerdos.
Esclava de sus palabras.
Plebeya enmascarada.
Deseosa de vivir.
Quimera de soles.
Servidumbre de su existencia.
Hilando deseos.
Paseos por el filo de la luna.
Melancólico ensueño.
Sofocados latidos.
En la noche, destellos.

jueves, 7 de febrero de 2013

AGRESIONES




Aún me quema la mejilla,
mi nariz sangra cual grifo dañado,
mis labios hinchados duelen,
mi cuero cabelludo se estremece
después de arrancarme mechones de pelo.
Tus ojos vidriosos y tus insultos.
Tu “porque yo lo digo”
Romperme lo recién comprado…
A pesar de correr para esquivar tus golpes,
a pesar de enfrentarme con razones,
a pesar del intento de no someterme,
tu furia cayó sobre mí como tantas veces.
No te bastaron tus fuertes manos aporreando,
no tuviste suficiente con empujones,
no te valieron tus puños de acero…
Una vez más, cual esclavo queriendo escapar,
un sinfín de latigazos cubrieron mi espalda.
Luego, la tensa calma.
Una voz por detrás pidiendo que no lo tenga en cuenta,
que tenga más cuidado para no enfadarle…
Me encierro en el baño a curar mis heridas,
seco mis lágrimas,
observo las marcas a través del espejo
y deseo que no se borren nunca,
para lastimar su conciencia.
Nunca se borraron.
Aún las veo.
Siento el escozor.
Todavía duelen.

 

miércoles, 6 de febrero de 2013

INGRÁVIDAS LUCES



La pálida luna se lava la cara
en el esquivo arroyo.
De puntillas se acerca
y asoma su rostro
sobre las frías aguas.
Se contempla, sonríe,
se siente altiva y arrogante.
Peina sus blancos cabellos
mirando la negrura del triste remanso.
Su belleza eclipsa el torrente de agua
que llora su rabia.
Altanera, sabedora de su poder,
pisotea el líquido elemento.
Retumba su carcajada,
se hace dueña del universo.
El afligido arroyuelo
se encoge, se hace pequeño.
Tapa sus ojos, no quiere verlo.
Su presencia le turba,
le lastima, oprime su corazón.
Desea darle caza,
prender sus gélidas manos,
cautivarla, tomarla,
hacerla suya,
en sus aguas bañarla.
Seducción, empeño,
coqueteo, mimarla…
Y el astro claudica,
se arrima y lo observa,
se detiene un tímido instante,
suspira y le besa.
Sus labios se unen.
Todo él se baña en plata.
Ingrávidas luces invaden sus almas.

domingo, 3 de febrero de 2013

DULCE QUIETUD


La cabeza hundida en la almohada,
los ojos abiertos,
ni un rayo de luz
molestando mi calma.
Oyendo el silencio,
navegando en el sosiego de la tarde,
soñando el misterio de tu aliento,
peinando la brisa de la dulce quietud,
respirando tu  perfume con esencia de madera,
penetrando en un frondoso bosque
de aromas únicos y familiares.
Silencio,
escuchando el secreto del cálido ambiente
palpando el templado espacio
plegándome en la tibia cama
que me envuelve en sus acogedores brazos
y me transporta a la lentitud de mis sentidos.
Se cierran mis párpados,
escucho la nada,
me toma Morfeo
y me entrego sin batalla.
Me roza tu piel,
me acaricia tu respiración,
me turba tu aroma,
siento tu calor.
Mi paz es total,
mi voluntad se evade,
me abandona la conciencia,
se disipa mi alma…

Doblar de campanas
me devuelven a la vida cotidiana,
tañen con fuerza en el atardecer,
muere mayo esta noche
y parece que lloran su partida.
Le rinden honores
al mes de las flores,
repican con garra,
despiertan mi aletargado espíritu,
algo se mueve en mis entrañas…
Campanas que me hablan un lenguaje extraño,
me avisan, me llaman.
Un susurro a gritos,
un rumor creciente,
una vida nueva
crece en mi vientre.
Rasguean el aire,
murmuran al viento,
pulsan mis latidos,
puntean el eco,
desbordan mi corazón
y quedan en silencio.
Callan premeditadamente,
sabiendo que ahora yo
soy la que te lo relato.
Amor, despierta…
Te voy a contar un cuento…