jueves, 6 de junio de 2019



Perdida entre blancos y negros, entre cuadros, espirales, líneas o círculos, perdida, al fin y al cabo, en la inmensidad de este terreno escarpado y pedregoso, donde cada golpe que recibes lleva un nombre, cada paliza parece haber sido merecida, y  donde, cada vez que brillas, se cierne la noche más oscura.

domingo, 2 de junio de 2019

Reviviendo

Me recuerdo, con una sonrisa en los labios, desabrochando los botones de tu camisa azul después de que tú hubieses quitado el vestido que cubría mi cuerpo.
Puedo gozar nuevamente, esta vez desde el recuerdo, nuestros besos y caricias descubriendo nuestros cuerpos, y  escucho otra vez esa música de fondo, yo hubiese elegido otra, mientras nuestros cuerpos gozaban entre susurros y ahogados gemidos.
Veo de nuevo, en el techo, tu cuerpo desnudo cubriendo el mío, y  la ropa interior de ambos tirada en el suelo.
                 





lunes, 27 de mayo de 2019

Habitación abierta

 Traspaso el umbral de la puerta que define el límite entre lo moral y el vicio, la fantasía, el todo vale, la desvergüenza y el placer, donde los cuerpos son receptores de caricias y no importa el nombre ni la edad de nadie.
Traspaso, por enésima vez, la línea que me lleva a mi libertad, donde no tengo que aparentar ni fingir, tampoco dar explicaciones.
Salto al vacío de miradas llenas de deseo, de manos ávidas, de susurros que caldean el ambiente.
Me entrego a la lujuria de lenguas tan extrañas como deseadas, disfruto de los roces, de las delicias que voy palpando, hasta que todas mis terminaciones nerviosas me piden mucho más, y me desato, tirando mi identidad por la ventana, dispuesta a vivir para gozar...


viernes, 24 de mayo de 2019

Deseos

Bajo las ramas del árbol, refugiados del tórrido sol de la tarde, charlando, nos pusimos de frente para vernos bien y acabar de reconocer nuestros rostros; en un instante impreciso los dos nos aproximamos al otro, mirándonos a los ojos, sintiendo el temblor del deseo, y sin habernos puesto de acuerdo, sonriendo, nos acercamos un poquito más hasta que nuestros cuerpos se abrazaron y nuestros labios se encontraron, y comenzó a desatarse la pasión...

miércoles, 22 de mayo de 2019

Después de tanto tiempo...

Después de tanto tiempo, y habiendo pensado en más de una ocasión volver por aquí, decido hacerlo de nuevo.
Muchos meses escribiendo muy poco, pero dispuesta volver a empezar.
Espero reencontrarme con muchos de vosotros después de abandonarlo todo.
Besos mil.


miércoles, 16 de septiembre de 2015

Toro de la vega





 Solo te he visto a través de unas terribles imágenes, solo he visto tu belleza y tus ojos con una pantalla interponiéndose entre tú y yo.
Aún así no puedo evitar amarte, zaíno negro azabache, con manchas blancas o castañito; da lo mismo tu piel, da lo mismo el año que sea, da lo mismo el “valiente” al que vitoreen, da lo mismo…
Lo único que me esperanza es que los que van allí a protegerte son, en su mayoría, jóvenes, el futuro de esta España anclada en el medievo; aunque también lo son los que te matan.
Una lucha, dicen, ¿una lucha contra quién? me pregunto, si tú estás mareado, perdido, nervioso, aterrado…si no peleas, solo lo hacen ellos ¿contra quién?
Una tradición medieval, y allí se quedó esta España profunda, allí se quedó en tantas cosas; los mismos ritos religiosos, los mismos “pecados y pecadores”, los mismos buenos, (los que más juzgan, más ofenden, más daño hacen y más matan). Como se puede ir a cazar-asesinar conejos o jabalíes, o lo que sea, que campan en libertad, y después ir a misa a juzgar a los demás.
Y tu primer compañero, aquel que no conocimos, fue dado muerte en aquella época medieval por señores que encontraron diversión en matar a un semejante tuyo, y así año tras año, aunque hayan pasado tantos, siguen enorgulleciéndose de hacerlo.
Disfrutan con el sonido que producen al rasgar tu carne, disfrutan con tu llanto callado, con el olor de tu sangre, con tu berrido de dolor, con darte muerte, y dicen que no torturan, que no son asesinos, pues que me digan que palabra define mejor a esos que insultan, gritan, amenazan y apedrean a humanos que os quieren proteger, a aquellos que con sus caballos pisotean al personal, a aquellos que sin previo aviso te sueltan sin importarles un comino si hay gente pacífica, incluso atada para defenderte, y reporteros trabajando y cumpliendo su labor, esa labor que arrebatan por medio de amenazas, y no dejan que se cumpla.
Lo que sí dejan que se cumpla es tu ejecución a sangre fría, la de tus verdugos, que derraman la tuya gratuitamente.
Declarada fiesta de interés turístico nacional, aborrecida aquí y allende de nuestras fronteras por tantos.
No puedo dejar de amarte, toro de la vega, no puedo olvidar tus negros ojos.

domingo, 30 de agosto de 2015

Complicidad


Un cúmulo de besos y abrazos, de lágrimas y cómplices miradas, risas, melodías, ilusiones y esperanzas, desilusiones y dramas… van llenando un corazón que ya estaba repleto de vivencias y emociones.


Una montaña formada por minúsculos, y no tanto, granos de vida.

Heridas y pequeños rasguños van completando la piel, caricias y versos modelan el alma, el corazón va tomando aspecto de roca; grita o calla.

El corazón y la cabeza se engañan, los sueños se desdibujan, la verdad se resbala entre las gotas de agua.

Susurros, palabras, huellas en la fina capa que envuelve el cuerpo.

Presente, recuerdos, lo perdido y lo ganado, lo cosechado y lo entregado, las renuncias, la inmundicia de tu propia persona… todo quiere salir cual lava de volcán, mas se acumula en las entrañas.

La suma de despropósitos, la resta de libertad, la multiplicación de problemas, la división al final.

El despertar de una vela, la calma, la integridad, un amor incondicional… lame las llagas y con paciencia invita a avanzar.


Coge esa mano que no te dejará caer ni en el más grande de tus tropiezos y vuelve a caminar, deja que el corazón se vaya amoldando y sepa estallar sin ruido y sin piedad.